viernes, 26 de julio de 2013

Sentimientos encontrados

Hoy (y ayer también) tengo sentimientos encontrados.

Por un lado, la tristeza y el estado de shock que no se me termina de quitar con motivo del accidente de Santiago de Compostela y por la cantidad de imágenes que reflejan la brutalidad de la realidad. A los que estamos cerca del ferrocarril, por las razones que sea, nos afecta mucho cualquier cosa de este tipo.

Por otro la rabia y la impotencia de ver cómo en casi todos (por no decir todos) los medios de comunicación aparecen "expertos" en señalización ferroviaria que hoy son capaces de hablar de todo esto sin haber visto una baliza en su vida. Por no saber no saben ni lo que es un "Preanuncio de Parada". Esos mismos expertos, mañana, hablarán del conflicto palestino-israelí como si ellos mismos hubieran estado luchando con uno de los bandos, o hablarán de macroeconomía como si fueran catedráticos, o hablarán del sexo de los ángeles como si ellos mismos fueran los creadores. Esos mismos que se autoerigen en expertos, son capaces de las más aventuradas hipótesis, en las que, sin tener ningún dato, afirman con toda rotundidad cosas verdaderamente inverosímiles y cargan sus plumas y micrófonos (armas mucho más poderosas que las pistolas y las bombas) contra una sola persona simplificando las causas de la forma más absurda y patética. Es tanto como decir que un barco se hundió porque dejó de flotar o que un avión se estrelló porque dejó de volar.

Huelga decir, que yo tampoco tengo ningún dato, que no me fío de lo que dicen los medios de comunicación (demasiadas veces más interesados en el morbo que en la información), y que, evidentemente, no tengo opinión sobre lo que pudo pasar.

Por último, tengo un minúsculo sentimiento de alegría (no exento de su parte de culpa) de ver la acogida que ha tenido el blog en las últimas horas. Según las estadísticas, cerca de 6.000 visitas en 24 horas. Gente que, como tú en este momento, estaban ávidas de conocer más acerca de lo que pudo ocurrir el 24 por la tarde. Créeme, yo también quiero saberlo. Con que una mínima parte de esas 6.000 visitas haya comprendido algo de lo que escribí, me doy por más que satisfecho.

No sé a cuanta gente llegará esta entrada. No sé si esos visitantes que hubo ayer volverán y leerán esto. No sé si alguno de los periodistas que escribieron sus artículos consultando primero este blog volverán a leerlo (me he encontrado por ahí algún texto sospechosamente parecido a los míos). Pero lo que quiero pedir es, desde aquí, toda la prudencia y toda la paciencia del mundo mientras los expertos estudian las ingentes cantidades de información que tienen para averiguar las causas.

Prometo que la próxima entrada tratará otra vez sobre trenes.

Gracias por leerme y gracias por aguantar hasta aquí.

6 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Desde luego que para crear una opinión al respecto de lo sucedido, hay que saber cómo funcionan los sistemas de seguridad. En mi opinión, es el blog más técnico y riguroso que he encontrado por la red, así que puedes estar orgulloso!

    Un saludo.

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  3. Tienes toda la razón Yago. En cuanto hay un desgraciado accidente, ya están saliendo por todos los sitio periodistas (y no periodistas) que todo lo saben. Saben lo que es el ASFA, saben como funcionan las señales, saben de reglamentación...... en fin expertos en todo.
    Solo hay que hacer caso a los expertos encargados de la investigación, los cuales emitirán su correspondiente informe cuando terminen su labor, informe que es publico y que se podrá consultar en la red en su momento. Mientras tanto, hay que dejarlos trabajar, que ya tiene lo suyo encima, y dejarse de especulaciones.
    Saludos, César Mohedas.

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  4. Suscribo los sentimientos que transmites en esta entrada, y no puedo por menos que expresar mi gran tristeza por las víctimas y sus seres queridos.

    También me conmuevo con la intervención de los medios de emergencia y de tantos ciudadanos voluntarios que lo han hecho todo por ayudar.

    Y no puedo por menos que pensar en el maquinista, del que los medios de comunicación ya se han encargado de dar el nombre, edad, y fecha de entrada en Renfe, que va a tener que vivir hasta el resto de sus días con este infausto recuerdo.

    Esperemos en todo caso a ver las conculsiones del CIAF y del proceso judicial para saber las verdaderas causas de este terrible accidente.

    Nunca como en este momento ha sido tan cierto ese viejo dicho de que los maquinistas viven con un pie en la tumba y otro en el juzgado.

    Descansen en paz todas las víctimas y deseo que más pronto que tarde se hagan públicas las conclusiones de las investigaciones para que terminen de una vez las especulaciones desafortunadas de algunos medios.

    Un abrazo.

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  5. Gracias, Yagolo,por tú boga, y por la actitud que adopta, en las presentes circunstancias. Ya te lo he dicho en otra de tus entradas, con mi inquisición sobre RACIONALIDAD INSTRUMENTAL y RACIONALIDAD CRÍTICA. Sigue con tus aportaciones: son necesarias.

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  6. "Tu blog", no "tú boga"..."Mi disquisición", no "mi inquisición". Perdonen a mi "smartphone"...

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